El vehículo se localizó en Toledo, en la antigua fabrica de papel, su estado era lamentable ya que llevaba muchos años aparcado a la intemperie. Las hiervas atravesaban el coche y muchas partes se encontraban podridas, los bajos de puertas, fondo del cofre, y suelos, fueron hechos nuevos y soldados al coche para dejarlo como nuevo.
primero fue desmontarlo y colocar todas las piezas en cajas, hay que tener cuidado sobre todo con los tornillos, ya sabemos que los franceses utilizan tornillería distinta a la nuestra, sobre todo tornillos de 7mm y en este coche en particular son un tanto difícil de localizar en ferreterías de diario.
Lo primero fue desmontarlo y colocar todas las piezas en cajas, hay que tener cuidado sobre todo con los tornillos, ya sabemos que los franceses utilizan tornillería distinta a la nuestra, sobre todo tornillos de 7mm y en este coche en particular son un tanto difícil de localizar en ferreterías de diario.

Una vez desmontado y limpio, se procedió a chorrear de arena la carrocería, de esta manera pudimos ver todos los podridos que tenia el coche, además de quitarle las tres o cuatro capas de pintura. Lo peor del chorro de arena es que sobre chapas débiles como las puertas, las deforma un poco, luego el trabajo del chapista deberá mas preciso.
En estas fotos vemos la reparación de la parte trasera del coche, el cofre estaba totalmente podrido (foto arriba) esta pieza la venden ya hecha para soldar, la parte baja del chasis se tuvo que hacer a mano (foto izquierda) aunque la mas baja la venden simplemente para atornillarla al fondo del cofre. De igual manera los soportes de las bisagras, que van soldados al cofre, se han hecho nuevos, hay que tener cuidado para que queden bien en su sitio porque si no la puerta roza al cerrar.
Los soportes del deposito, que son dos tirar de chapa, también se han rehecho, van cogidos con unos remaches al fondo del cofre, y llevan un tensor en el centro para sujetarlo.

Una vez que tenemos el coche terminado de chapa lo hemos dado una imprimación fosfatante, es la de color crema, con una masilla de fibras hemos tapado todas las soldaduras y las uniones de la chapa, de color gris, y para terminar tiramos de antigravilla los bajos. Para eso hemos utilizado una bastante finita para que no quede muy basto, después tiramos dos manos de pintura del mismo color que la carrocería.
La imprimación fosfatante es una de las partes mas importantes de la restauración de la chapa, es una protección anticorrosiva que hará que nuestro trabajo dure bastante mas, además las fibras penetran en las juntas de chapa y protegen las soldaduras, es muy recomendable hacerlo.

Con este coche, la restauración de chapa y pintura se ha planteado de otra manera, lo primero que hicimos fue terminar la chapa, dejar todo preparado para que el pintor pudiera hacer un buen trabajo. Después pintamos el vano motor, esto nos permite montar la mecánica e ir terminando el coche y no tener que esperar meses hasta que termine el pintor el coche, es decir, nos damos tiempo el uno al otro ya que terminamos cansados ambos.