Cuando tenemos el motor metido en el vano, todo se ve mucho mejor, es un coche en el que se puede manipular perfectamente cualquier parte. Comenzaremos a montar la mecánica, primero los pedales, que la verdad es que se pelea un poco, este modelo mío lleva la bomba de freno en el interior del vano motor, y el buje entra en ella. Después colocaremos los cables de freno de mano, arranque, estárter y avance. Conectaremos los cables eléctricos a cada elemento y comenzaremos a ajustar la mecánica.
La instalación de freno también se ha montado nueva, al igual que la de gasolina. Este tubo lo venden nuevo en cualquier tienda de aire acondicionado, sí acordarse de llevar un trocito para ver la pared del tubo, aunque hoy en día no es muy importante, pero cuanto mas parecido sea al original mejor, cuidado porque los tubos de aire acondicionado tienen una pared mas fina que la tubería de freno.

La colocación de los tambores de freno es una tarea no demasiado complicada, es conveniente rectificar los tambores y sobre todo los delanteros, yo lo he hecho así, los traseros sólo los he repasado un poco con una lija a mano y quitado unas pequeñas marcas que tenia. Los lijamos bien y los pintamos en color negro, como eran de origen. Las zapatas las venden con los remaches para colocarlas uno mismo, y no es muy difícil, colocamos también el muelle y el bombín de freno nuevo, no merece la pena repararlos, además es un coche que pesa mucho y hay que pararlo.
Después colocaremos primero el reten de grasa que va en la parte mas interior, el rodamiento, el separador, el rodamiento exterior y el retén de grasa. Los rodamientos delanteros son distintos pero los traseros son idénticos, ahora vienen con protección con lo cual no tiene caso colocar los retenes, pero sino nos quedaría juego y nos entraría porquería al interior, y no por el rodamiento sino por el separador interior.

Otro de los puntos débiles e importante del Citroën es el depósito de gasolina, es difícil encontrar un depósito que no este picado, golpeado o muy sucio. Mi recomendación es chorrearlo de arena por fuera, con cuidado y con una arena finita, sin cebarse, esto nos permitirá ver si hay algún agujerito y poder tratarlo. Después probaremos a llenarlo hasta 1/4 más o menos y dejarlo un par de días con un papel debajo para ver si tira algo. En caso de que tenga algún agujerito se puede reparar con soldadura de estaño. A mi me paso que un agujerito no podía taparlo porque el estaño no agarraba bien y se soltaba, así que lo que hicimos fue colocar una moneda de 1 céntimo encima del agujerito y soldar esta moneda al deposito, bien soldado no perderá por ningún sitio.
Lo siguiente es limpiarlo bien, venden kits que llevan desincrustantes, desengrasantes y una resina epoxi que hace una película interior que evita fugas, además de dar mas fuerza al depósito. Después de unos días comprobamos que no pierde y lo damos una primera imprimación, antigravilla y una capa de pintura definitiva se queda nuevo.

Otra de las partes que tuvimos que rehacer fueron los soportes del depósito, se encontraban muy podridos y casi en un hilo. Con una chapa de 2mm cortamos unas tiras de 5cm de ancho, medimos el ancho del deposito y las cortamos. Las sujetaremos con unos remaches como los de antiguamente, de los de golpe, la verdad es que quedó como de origen. Después hicimos un tensor con la misma chapa y un tornillo largo para poder tensar y llevar el deposito a su sitio. También tenemos que colocar unas gomas de protección para que el deposito al movimiento no roce con las pletinas y se acabe rompiendo. Al final como podéis ver en las fotos ha quedado bastante bien.